La implicación en delitos de lavado de dinero de Ricardo Anaya Cortés modificó los mapas electorales en Twitter. En menos de una semana, el panorama es otro en esa red social, después de la noticia de que el candidato habría triangulado fondos en paraísos fiscales y lavado dinero en empresas fantasma. Para estas acciones, uno de sus principales vínculos habría sido el empresario queretano Manuel Barreiro Castañeda.

Sin bien, según el índice Glac, el candidato por la coalición “México al Frente” no era el favorito entre los usuarios mexicanos y acumulaba un gran número de menciones negativas, a partir del 23 de febrero (el día en que se publicó la noticia de sus supuestos nexos con empresarios que habrían incurrido en ilícitos) su nombre sólo aparece entre indicadores que lo desaprueban.

Aunque la noticia no implicaba a José Antonio Meade Kuribreña, candidato de la coalición “Todos por México” -PRI, PVEM y Nueva Alianza- su nombre fue señalado por los usuarios en el marco del tema de la corrupción. Así, ambos candidatos fueron equiparables en cuanto a desempeño político y ético.

La muestra de un universo de cuatro mil 151 nodos y seis mil 858 aristas recolectada el viernes 23 de febrero arroja que los aspirantes de la coalición “Por México al Frente” y de la coalición “Todos por México”, son cuestionables en la misma medida. Esta percepción se generó en una fecha que no corresponde al calendario electoral. Se trata del periodo intermedio entre la precampaña que concluyó el 11 de febrero y el inicio del periodo oficial de la contienda electoral, marcado para el 30 de marzo.
Tanto la tendencia como el contenido de los tuits reflejan enojo en contra del
cáncer de la corrupción, que a México le cuesta el 10 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB), según todos los cálculos. Por el número de cargos a elegir -3 mil 400-, la próxima contienda será la más grande de la historia de México, y la segunda en la que las redes sociales tendrán importancia como foro de diálogo y participación de los ciudadanos.

La noticia se generó cuando el periodista Ciro Gómez Leyva difundió en su noticiario un video en el que aparecen los empresarios Daniel Rodríguez y Alberto Galindo mientras proporcionan información a la Procuraduría General de la República (PGR) sobre un esquema de empresas fantasma para lavar dinero y beneficiar al candidato de la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya Cortés. La noticia fue retomada por la agencia Apro de Proceso.

El mismo viernes, el equipo de campaña de Ricardo Anaya emitió un comunicado en el que deslindó al candidato de los delitos de lavado de dinero y expuso que uno de los empresarios que realizó el señalamiento ante la PGR, tiene vínculos con el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El interés del PRI por el escándalo generado en redes tras las acusaciones de Anaya no fue evidente hasta horas más tarde cuando sus principales actores políticos se sumaron a las acusaciones públicas.

Hasta las 18:00 horas del viernes, los usuarios de Twitter reaccionaron ante la 
noticia de manera intensa. Se observó una amplia interacción
entre internautas de bajo perfil; es decir, con actividad moderada en la red social. Esta vez, estos usuarios se colocaron en el centro del diálogo.
En la muestra obtenida durante el viernes, se observó que medios nacionales de
 referencia, se mantuvieron fuera de los clusters -grupos de conversación- de
 mayor dimensión. En cambio, los medios digitales participaron en la
 conversación.

Aristegui Online fue el medio que más interactuó con los usuarios, en tanto que 
el personaje “Brozo” protagonizó el grupo crítico hacia los candidatos.

En la conversación prevaleció el tono de crítica al comportamiento ético en la política
mexicana, así como una marcada relación entre Anaya, del Partido Acción Nacional (PAN)
 y José Antonio Meade, del PRI.

 

LAS HORAS DE SILENCIO Y MÁS DE CIEN MINUTOS DE SOLEDAD

Este lunes, el PRI se incorporó  a la discusión con un video difundido por el vocero de la campaña presidencial de la coalición “Todos Por México”, Javier Lozano Alarcón en el que aseguró que Ricardo Anaya miente y “está metido en lavado de dinero”.
La grabación fue fijada en la cuenta oficial del priista @JLozanoA en la que presumió contar con pruebas que afirman su señalamiento.

Para las 17:00 horas del lunes, Lozano había logrado que su contenido fuera uno de los más compartidos. Sin embargo, tuiteras como @lovrega tuvieron más alcance durante los primeros minutos. Luego de que el PRI emitiera su posicionamiento en el caso, medios como Reforma dieron seguimiento a las pruebas en contra del candidato de la coalición integrada por el PAN, PRD y MC.

A pesar de que Lozano Alarcón logró que su video tuviera alcance; periodistas, intelectuales e influencers dominaron el diálogo en Twitter en torno a Anaya. En tanto, los representantes de la Coalición “Todos por México” se mantuvieron por debajo en las tendencias y sin realizar pronunciamientos trascendentes en defensa de su candidato.
Ni Santiago Creel, ni Dante Delgado, Alejandra Barrales, Juan Zepeda, o Josefina Vázquez Mota emitieron tuits en defensa de Anaya, y se mantuvieron completamente al margen de la discusión.

Diego Fernández de Cevallos y Dante Delgado Ranauro sí se mostraron interesados en dar su apoyo a Anaya pero no figuraron entre los principales actores en las conversaciones en torno al conflicto. El candidato no respondió a los señalamientos a través de su cuenta hasta el 25 de febrero, cuando rechazó rendir su declaración ministerial acerca de la supuesta venta de una nave industrial a un empresario que según sus adversarios es prueba de que lavó dinero. Ese mismo día entregó a la Procuraduría General de la República un documento en el que sostiene que las acusaciones son falsas.

PERO EL SILENCIO SE ROMPIÓ

El silencio de Ricardo Anaya en Twitter duró hasta la noche del 26 de febrero cuando panistas que se denominan “rebeldes” difundieron un video en el que se observa al candidato mientras baila en la boda de Manuel Barreiro Castañeda, el empresario con quien habría realizado la triangulación de fondos. A las 20:24 horas, lanzó un tweet en el que respondió:

Como ya lo he dicho:

1. Yo no le vendí nada a Manuel Barreiro.

2. Sí lo conozco. Sobre el video: Álvaro Ugalde, mi amigo desde secundaria, me invitó a la boda de su hermana. Por cierto, eso fue hace 13 años. Ahora resulta que asistir a una boda es prueba de algo indebido.

Luego, la actividad de Ricardo Anaya en Twitter se limitó. En lo que va de la semana, no ha vuelto a mencionar el tema. Dos de sus mensajes fueron una fotografía con sus candidatas a diputadas federales, y una imagen con el hashtag #PorMéxicoalFrente. Mientras, las acusaciones en su contra se colocaron como tendencia bajo la etiqueta “Es Anaya” en alusión al video en el que aparece en pleno baile en la boda de Barreiro.

“Es Anaya” fue tendencia este martes con la activa participación del Presidente Nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, y Javier Lozano, ante la ausencia casi total de los integrantes de la coalición #PorMéxicoalFrente en defensa del candidato./sin embargo.mx

Grafo con un total de 2 mil 861 nodos y 5 mil 237 aristas realizado el 27 de febrero del 2018.

Cluster en el que se observa la participación de Enrique Ochoa Reza en el tema de Ricardo Anaya el martes 27 de febrero.